lunes, 9 de mayo de 2011

CONSECUENCIAS IMPERIALISMO (SOCIOCULTURALES)


Los cambios en la sociedad afectaron en primer lugar a la destrucción de las estructuras tribales, a la implantación de la vida urbana y a la aparición de una nueva estratificación social. Al mismo tiempo que los colonizadores decretaron la abolición jurídica de la esclavitud, se implantó en muchos casos el trabajo forzado

Los nativos eran tratados de diversas maneras; en unos casos se practicaba el exterminio de pueblos, como ocurrió en Australia y en los Estados Unidos con los inidios. En otros, después de despojarlos de sus tierras, fueron confinados en ‘reservas’. Pero, en todo caso, los indígenas sufrían la segregación, marginados en barrios especiales para nuevas poblaciones. Los europeos estaban convencidos de la superioridad de su raza y de su civilización; ellos eran los conquistadores y hacían padecer al indígena su inferioridad. Nunca se mezclaron y la separación en barrios claramente diferenciados se complementaba con ‘clubes’ y centros de reunión y diversión europeos, donde el indígena no tenía acceso, a no ser como sirviente.

Las antiguas tribus fueron destruidas por varios fenómenos: en primer lugar, al introducir la propiedad privada de corte capitalista, despojando a la tribu de su antigua propiedad comunal y obligando a sus miembros al éxodo. A veces se fomentaba el odio entre las tribus para debilitarlas con guerras; otras, se utilizaba como aliada para la campaña de conquista.

Surgieron nuevas clases, que produjeron una estructura social mucho más compleja y dividida. La burguesía de funcionarios y comerciantes se instaló en el nivel más alto, aprovechándose de los beneficios de la colonización. El campesinado fue la gran masa sometida a una dura explotación colonial. Los pequeños y medianos propietarios, debido a la competencia de las grandes plantaciones y la política de bajos precios, perdieron en muchos casos sus tierras y sufrieron la proletarización. Por último, las obras públicas, la construcción y la escasa industria crearon un proletariado minoritario, al que los colonizadores prohibieron su sindicación, reservándola a los trabajadores blancos.


Los cambios en la cultura afectaron a las lenguas, a las creencias, a las costumbres, normas y valores autóctonos, con la pérdida de identidad de conllevaba la implantación de otra civilización religión y el predominio de los idiomas y las costumbres europeas. Los colonizadores adoptaron una actitud etnocéntrica, de superioridad y de desprecio por las culturas indígenas, procediendo a un proceso de aculturización con la implantación de los valores  occidentales.

CONSECUENCIAS IMPERIALISMO


Los cambios producidos en las sociedades indígenas por el proceso expansionista europeo fueron profundos y su incidencia afectó a todos los ámbitos: económicos, de clases sociales, ideológico, intelectual y religioso, de formas de vida, costumbres y demográfico. Las transformaciones fueron tan grandes que puede decirse que, después del colonialismo, el mundo había cambiado radicalmente para la mayoría de habitantes.


Se produjeron cambios en las comunicaciones, con la construcción de puertos, carreteras y redes ferroviarias que transformaron la fisonomía del paisaje, uniendo pueblos y civilizaciones separadas tradicionalmente.


Los  cambios en la economía perseguían convertir las colonias en centro de explotación sistemática de los recursos naturales  al servicio de las metrópolis. Se propició el monocultivo o el cultivo básico en una agricultura de plantación. En Argelia se extendió la vid, multiplicándose por cuatro su cultivo. Se creó una economía extractiva cuyo objetivo prioritario era la obtención de minerales. Al mismo tiempo se prohibió o se puso trabas a la industrialización. Todos estos cambios se realizaban desde una visión capitalista que introdujo la economía de mercado en un mundo donde dominaba en gran parte una economía de subsistencia. Esta dualidad se mantenía cuando así interesaba a los colonizadores: la yuxtaposición de la economía monetaria a la economía precolonial determinada por el trueque; las grandes plantaciones coloniales en relación con las estructuras agrarias tradicionales, cuando los indígenas no habían sido simplemente despojados de sus tierras.


Los cambios en la demografía fueron más profundos. La introducción de los adelantos médicos y de higiene occidentales produjo el retroceso de algunas enfermedades endémicas y epidémicas – elpauladismo, la lepra- lo que conllevó un descenso de la mortalidad y un crecimiento vegetativo importante, a pesar de que, en algunos casos, fueron los europeos los que trajeron nuevas enfermedades desconocidas en las colonias. 
La explosión demográfica y el subdesarrollo del Tercer Mundo, fenómenos que hoy presenciamos, son herederos en gran parte del colonialismo.

sábado, 7 de mayo de 2011

Imágenes colonialismo


 En este cuadro de T.Baines podemos comprobar el atractivo aventurero y exótico de las imágenes coloniales para el público de la época.

Ilustración para el Libro de la Selva.
El periodista y escritor británico Rudyard Kipling (1865-1936) se inspiró en sus primeras obras en la vida exótica de la Indi. (El libro de la Selva, 1894), para celebrar en sus poemas y novelas posteriores las cualidades viriles y civilizadoras del imperio anglosajón (Kim, Capitanes valientes). Su espíritu caló de tal manera en la mentalidad de la época que fue Premio Nobel en 1907.

 La compañía británica de Sudáfrica, controlada por Cecil Rhodes, había conseguido en 1890 los derechos de explotación durante 25 años de las minas de África del Sur. En su expansión territorial los británicos chocaron con los bóers, sobre todo a partir del descubrimiento de yacimientos auríferos en Transvaal.

Los reyes ashanti (actual Ghana) se someten al poder de los representantes del gobierno británico (1896).

Imperialismo = dominación

La palabra clave para entender el imperialismo es la dominación: las relaciones de dominio que las potencias desarrolladas ejercen sobre los países y territorios menos desarrollados del mundo; estas relaciones de dominio pueden alcanzar los procesos económicos, políticos, sociales e incluso culturales.

El imperialismo contemporáneo tiene como base primordial el capitalismo monopolista, que consiste en el control del mercado por un número reducido de grandes empresas.


Rasgos específicos del imperialismo contemporáneo:
-Tiene su origen en el último cuarto del siglo XIX y se extiendo hasta nuestros días.
-Las potencias capitalistas desarrolladas ejercen su dominio sobre los territorios menos desarrollados del mundo.
-Responde a los intereses del capitalismo monopolista.
-El estado interviene en la conquista de mercados y de territorios.
-La importancia que adquiere la exportación de capitales.

¿Qué es el imperialismo? (II)

A partir de 1870 se produjo una serie de cambios en la política colonial europea que nos permite hablar de un nuevo imperialismo. 


La expansión europea que se desarrolló a partir del último cuarto del siglo XIX tenía bases diferentes:

-el desarrollo del capitalismo exigía el dominio territorial ya que la industria necesitaba un aprovisionamiento estable de las materias primas a un bajo coste.

-la acumulación de capital llevaba a inversiones cada vez más importantes, cuya consecuencia era un aumento considerable de la producción, haciéndose necesaria la búsqueda de nuevos mercados donde colocar los productos. 

-las potencias colonizadoras ampliaron su conquista, dejando ya las zonas costeras y adentrándose en el interior de los continentes todavía no depredados por la metrópolis para controlar y poseer el mayor número posible de territorios.

-la dominación de los territorios era total, ya que eran asimilados tanto económicamente como políticamente a la metrópoli.

-la presencia militar activa de los ejércitos coloniales, la importancia estratégica concedida a las colonias y las fuertes connotaciones nacionalistas de las metrópolis que soñaban en convertirse en grandes potencias mundiales.

¿Qué es el imperialismo?

Es toda política encaminada a unificar territorios y poblaciones bajo un mando único. 

Diferentes momentos de práctica imperialista a lo largo de nuestra historia:

1.Imperialismo esclavista: correspondiente a la Antigüedad y llevado a su máximo exponente por los romanos . Las conquistas romanas tenían un doble objetivo: por un lado, los territorios sometidos proveían materias primas y riquezas obtenidas como botín de guerra y por otro, los pueblos conquistados eran reducidos al esclavismo constituyendo así la mano de obra del sistema.

2.Imperialismo medieval: llevado a cabo por la figura de Carlomagno el cual supuso el intento de reconstruir la unidad del antiguo Imperio Romano, sometiendo a los diversos pueblos bajo el mando de un poder temporal único, el Emperador, y de un poder espiritual también único, el Papa. En la práctica, se convirtió en luchas permanente por la hegemonía europea.

3.Imperialismo precapitalista (XVI – XVIII): primera fase de la expansión europea en el descubrimiento y conquista de nuevos territorios. Su base económica fue el mercantilismo y su objetivo principal la posesión de recursos naturales de las colonias y el dominio de las rutas marítimas esenciales para el aprovisionamiento de las metrópolis. El control de los territorios conquistados, a los que el colonizador trasladó su cultura y formas de vida, fue esencialmente econñomico y su administración fue encomendada a las grandes compañías comerciales (como la holandesa y la británica de las Indias Orientales). Por ello, la posesión territorial solía limitarse a las zonas costeras, pues lo que importaba era la creación de enclaves desde donde transportar las materias obtenidas, careciendo de interés en esa época la conquista continua de territorios. Ésta fue la práctica iniciada por Portugal en la costa de áfrica y continuada por los españoles, franceses, ingleses y holandeses, que competían en la posesión de zonas comerciales en América y en Oceanía y en el control de sus rutas. 

El caso español fue una excepción, ya que, casi desde el principio, se puede hablar de conquista territorial en América. En efecto, en un primer momento, Colón, creyendo que había llegado a Asia, limitó sus objetivos a la creación e las colonias comerciales; más tarde, al comprobar que no había sedas, especias, ni nada con qué comerciar, los españoles se lanzaron a la empresa de la conquista y colonización sistemática de América, apareciendo como precedente del imperialismo contemporáneo.
En el último cuarto de siglo XIX, los países europeos se lanzaron a la conquista del mundo. Las principales potencias, Gran Bretaña y Francia a la cabeza, consiguieron construir imperios intercontinentales.
Este fenómeno, denominado ‘imperialismo contemporáneo’, es un elemento clave para entender el mundo de nuestro tiempo. Los países industriales necesitaban por una parte, una salida al exterior para dar cauce a sus productos y a los capitales que se habían formado con la Primera Revolución Industrial y por otro lado, solucionar el problema de población producido por el extraordinario aumento demográfico del siglo.
Fue una época repleta de cambios en la ciencia y técnica, en las mentalidades, en las condiciones de vida, en la estrategia de las potencias que alcanzaban entonces una perspectiva mundial. Fue también una época que llamaba a los europeos a la aventura; los exploradores llegaron a tierras desconocidas –llenas de leyendas- del interior de África y de Asia, cruzaron grandes ríos y desiertos, ascendiendo a las cordilleras y alcanzando los polos.

El imperialismo lo transformó todo, incorporó a multitud de pueblos a la órbita occidental, destruyendo sus mentalidades, creencias y formas de vida. Tras su paso, el mundo será distinto.

En 1914, más de la mitad de las tierras emergidas, y el 65 por cierto de la población del planeta estaban bajo control europeo. Europa dominaba el mundo.